• Slide Honduras - NO DESPUBLICAR

En Honduras existen 47 comunidades garífunas que están cercadas por el monocultivo de la palma africana. La comunidad de Nueva Armenia en Atlántida fue desplazada forzosamente en el pasado por el boom bananero y hoy es testigo de cómo el 70 % de sus tierras ha sido invadido por la palma. Lo único que piden es que el Estado les restituya su territorio ancestral.

 

Desde Honduras hasta Perú hay denuncias de comunidades indígenas y afrodescendientes que aseguran estar perdiendo su tierra y el acceso a los ríos que ahora son utilizados para la producción a gran escala de palma africana. Cuatro reportajes de Mongabay Latam revelan cómo comunidades indígenas y afro en Ecuador, Colombia, Perú y Honduras luchan contra la invasión palmera en sus territorios o cómo algunas empresas ahogan pequeños territorios ancestrales entre extensos paisajes de este monocultivo.

Marco Antonio Velásquez (gráfica), diputado del Partido Nacional por el departamento de Valle, es quien ayer presentó el proyecto para aumentar privilegios y perdonar los pocos impuestos que pagan las mineras extranjeras y nacionales que extraen oro, plata, mármol, entre otra variedad de riquezas del subsuelo hondureño.

Marco Antonio Velásquez (gráfica), diputado del Partido Nacional por el departamento de Valle, es quien ayer presentó el proyecto para aumentar privilegios y perdonar los pocos impuestos que pagan las mineras extranjeras y nacionales que extraen oro, plata, mármol, entre otra variedad de riquezas del subsuelo hondureño.

El Poder Legislativo dio trámite a la aprobación de nuevos beneficios fiscales a empresas mineras nacionales y extranjeras que operan en territorio hondureño.

La medida se aprobó gracias al apoyo del oficialismo, quienes alcanzaron con ayuda de otras instituciones políticas la mayoría simple y de esa forma dejar vigente la reforma a la Ley de Minería que desde su óptica pretende fortalecer la inversión que estas compañías hacen.

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