Fotografias por: Karla Rodas

En la región centroamericana se han producido distintos desastres ambientales vinculados con el sector económico causados en su mayoría por malas prácticas de exploración y explotación minera que afectan a comunidades próximas a empresas mineras.

Esta actividad letal genera grandes daños como la destrucción a la corteza terrestre, afecta la flora y fauna y contamina a gran escala las fuentes de abastecimiento de las comunidades que están cerca de estas empresas que generan efectos negativos en la salud humana en su mayoría la de mujeres. En una comunidad llamada Las Cuevitas encontramos a mujeres rurales que están defendiendo y cuidando su fuente de agua conocido por el lago de Güija una cuenca compartida con Guatemala y El Salvador.

foto 1Mujeres comunitarias trabajan para conocer más sobre su entorno ambiental y defender el espejo de agua conocido como el lago de Güija.

foto 2ACAFREMIN Y Madre Selva junto con mujeres rurales y la Bióloga Cidia Cortez realizan monitoreo de agua con indicadores biológicos conocidos como macroinvertebrados.

foto 3Los macroinvertebrados o poblaciones de insectos determinan la calidad de agua, clasificándola como excelente, buena, mala o muy mala.

foto 4Las Mujeres monitoreadoras humildes de Las Cuevitas no saben leer ni escribir, pero aprenden a través de técnicas sencillas que biólogos les enseñan para conocer su entorno y sensibilizarse en el cuidado de los bienes naturales.

foto 5La amenaza de la Mina Cerro Blanco preocupa a las poblaciones por los impactos que puede originar al lago de Güija y la destrucción a los bienes naturales.

foto 6Las mujeres rurales son ejemplo de protección ambiental siendo más conscientes para el cuido de los lagos a pesar de la precariedad en sus viviendas pues muchas de ellas tienen servicios sanitarios de mala calidad, o ni siquiera tienen acceso a ellos.

foto 7Con una cinta se mide el pH del agua, estas mediciones también tienen que ver con el desarrollo y ciclo de vida de los macroinvertebrados e invertebrados.

foto 8Los resultados que las mujeres rurales recopilaron se presentaron en un rango normal de agua en el lago Güija, esto dio un pH de 8, pero de acuerdo a Cidia Cortez esta al limite de pasar a regular o a mala calidad.

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